Manuel Parra Aguilar
Imperio
Julia Melissa Rivas Hernández
CECUT, Tijuana, 2023, 80 pp.
Imperio es la obra con la cual Julia Melissa Rivas Hernández (México, 1981) obtuvo el Premio Nacional de Poesía Joven Raúl Rincón Meza 2021. En este libro, la autora realiza un panorama sobre determinados sucesos de la escritora Clarice Lispector, centrándose en la creación artística y la cotidianidad, prestando atención a los deberes diarios que «cualquier ser pensante» tiene, sobre todo en su labor como artista: «fui mujer un día más, nada asombroso realmente» (35), señala en un poema.
…..Sin embargo, Imperio no sólo es desentrañar los mecanismos en los cuales las escritoras realizan su actividad creativa a pesar de distintos obstáculos, pues también existe un afán por el viaje, tema que me interesa exponer en esta reseña. Existen distintos tipos de viajes, tres de los cuales se hallan en esta obra de Rivas Hernández: el viaje físico, el viaje de introspección por medio de la creación literaria y el viaje hacia ese más allá. El primero tiene como fin trasladarse físicamente de un sitio a otro, el segundo la observación hacia sí y su labor artística y el tercero se centra en el término de la vida.
…..Mientras que para algunas personas el viaje implica una emoción, a Lispector (la Clarice que enuncia en los poemas) le provoca cierta reticencia, cierto tedio, y también curiosidad por aprender una vez llegado a ese sitio. En uno de los poemas, por ejemplo, se menciona:
Desde un tren en movimiento, en una tarde de viaje, oí cantar «Brasil» con un canto agudo que varios bandeirantes entonaban; ignorando que todos nosotros los oiríamos apenas unos minutos (56).
…..Esta acción de unos cuantos minutos le resultará significativa para el desarrollo más adelante, sobre todo en su pensar con el paso del tiempo. De igual modo, en otro poema destaca ese malestar, ese desagrado: «No es que me guste viajar, sin embargo, no puedo evitar buscar algo cuando llego a mi destino» (58). El traslado es descubrir lo que hay en esos otros lugares, aunque sea con desgana. A la Clarice de Imperio poco le interesa el viaje en el sentido de Ulises de regresar a casa, pues su viaje no ha sido un propósito, sino más bien ha sido para acompañar a Maury Gurgel Valente, quien además de ser un diplomático, también fue esposo de Lispector:
Si al llegar cansado de algún lugar lleno de trajines y trabajos me preguntas, responderé: no hice nada el día de hoy; pasé el tiempo, cociné; fui mujer un día más, nada asombroso realmente (35).
…..Ahora bien, en ese mismo trasladarse de manera física le lleva a referirse como una voz consciente de lo que está viviendo, con la finalidad de encontrarse a sí misma tanto en la escritura como en la vida ordinaria. Dice un poema:
En Madrid visité el Mercado de San Miguel,
donde me aburrí a mares oyendo a los madrileños maldecir sin ganas,
un poco ebrios de ellos mismos.
En Buenos Aires, apenas me dejaron los mareos y las náuseas del viaje,
busqué un vestido informal para visitar los grises Bosques de Palermo y pensar en mi chica norestina.
En São Paulo me puse un sombrero para el sol y casi corriendo fui al Jardim da Luz,
buscando a las personas amigas (58).
…..En ese afán de conocimiento y reconocimiento se buscan rostros conocidos; al no encontrarlos, comienza a pensar en ese otro viaje, el viaje reflexivo hacia la escritura, intentando encontrar esas respuestas a las experiencias que le han sucedido: «Es la hora del deslumbramiento y de escribir de ese ansiado enemigo que ronda como un instinto esencial a cada hoja en blanco» (21), resalta. Este otro viaje hacia la escritura le permite desarrollar otro tipo de experiencia, como cuando dice: «mente curiosa que no se posa en algún lugar fijo» (67), como si esa motivación por nuevas ideas, por otros hábitos, no sólo recayera en explorar el espacio físico, sino el espacio interior. Más adelante, no sin interés, se menciona:
He dicho: La palabra tiene sus terribles orillas.
Sé de esto porque medito en mis pasos (71)
…..Dentro de esa comprensión sobre el camino andado se encuentra el descubrirse a sí misma y también la escritura, es decir su labor y posicionamiento en el mundo. Por ello, ese viaje es abrirse hacia otros sitios, sean estos imaginarios o no. De hecho, la palabra viaje significa «camino», lo cual implica el sentido de libertad, y esto es lo que experimenta Clarice:
Pienso en cómo será el llegar a mi muerte:
será la hoja en blanco,
será mi fortuna siempre nueva,
será mi presencia frente a estos lugares desconocidos. (58)
…..En ese tercer viaje se reflexiona sobre lo que el propio cuerpo será cuando se descomponga, ya que de hecho una sección lleva por título «Saber que se está viviendo». El poema que cierra el libro resalta ese aspecto de preparación: «En la trayectoria al nuevo reino mi rostro estará limpio y mi vestido planchado» (80), y al término de la obra se menciona: «y con mi último soplo de vida, / espero ese viaje» (80).
…..En Imperio, la percepción del viaje es superar los obstáculos que se presenten, obstáculos que, a su vez, ofrecen ocasiones para otros descubrimientos. Una propuesta de la autora del libro es que no se trata de acudir y testimoniar sobre tal o cual lugar o suceso, sino más bien reflexionar en lo que la misma idea del viaje propone: una aventura, un conocimiento, un desconsuelo, pero también una esperanza.
Manuel Parra Aguilar. Hermosillo, Sonora. Licenciado en Literaturas Hispánicas por la Universidad de Sonora y Maestro en Estudios de Arte y Literatura. Entre otros, ha ganado el Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines; el Premio Nacional de Cuento de la Revista Punto de Partida; los Juegos Florales Iberoamericanos Ciudad del Carmen 2019; el Premio Nacional de Poesía de Zaachila, Oaxaca; el XII Premio Nacional de Poesía Alonso Vidal; el Premio Internacional de Poesía Oliverio Girondo, organizado por la Sociedad Argentina de Escritores, SADE. Libros de poemas: Los muchachos del Guinness Book, Permanencias, Breves, Portuaria, Pertenencias, Manual del mecánico, En el estudio, Más le valiera morir; el libro de ensayo Espacios contenidos, en torno al poema en prosa moderno, y el libro de cuentos Contrataciones.
La composición que ilustra este paisaje de Abisinia fue realizada a partir de una obra del artista colombiano © Fercho Yela